Marco Manjarrez, confeso asesino de Monseñor Jorge Altafulla, intentó ahorcarse ayer con una sábana en su celda del Centro Penitenciario La Joya, por lo que debió ser trasladado al cuarto de urgencias del Hospital Santo Tomás.
De acuerdo con reportes policiales, Manjarrez utilizó una sábana para colgarse del techo de su celda y estuvo algunos segundos suspendido en el aire, pero la rápida intervención de los custodios evitó su muerte.
Manjarrez recibió los primeros auxilios en el Hospital de Chepo, pero luego fue trasladado en una ambulancia al cuarto de urgencias del Hospital Santo Tomás, en donde según los galenos se encuentra fuera de peligro.
Según los informes, Manjarrez se queja de fuertes dolores en el cuello, por lo que le fueron aplicados sedantes para mantenerlo calmado. Este es el segundo intento de suicidio del reo desde que fuera detenido por el homicidio del Monseñor Altafulla.
Hace ocho días cuando Manjarrez se encontraba detenido en el sistema penitenciario de la Policía Técnica Judicial (PTJ) intentó suicidarse colgándose de una sábana, pero en esa ocasión la intervención de los custodios evitó que lograra su propósito.
Luego la Fiscalía decidió el traslado del sindicado hacia una celda de máxima seguridad en la cárcel La Joya.
Los médicos han señalado que Manjarrez padece de una depresión profunda tras el asesinato de Monseñor Altafulla, aunque han declarado que está consciente de los hechos que se le imputan y de su responsabilidad en ellos.