Irving Alberto Phillips, asesino confeso de la niña Olga González, puede enfrentar una pena de 30 años de prisión a la luz de la nueva legislación penal y el haber consumido drogas no le exime de responsabilidad.
El secretario general del Ministerio Público, Rigoberto González, aseguró que el Código Penal es claro al señalar que el consumo de drogas debe haber sido de manera fortuita para que la persona no enfrente cargos.
Aseguró que cuando el consumo de estupefacientes es voluntario el investigado no queda libre de responsabilidad.
En tanto, ayer la Fiscalía Segunda Superior indagó a Phillips por el delito de homicidio.
La fiscal segunda superior, Geomara de Jones, confirmó que Phillips dio positivo en el consumo de drogas. También la fiscalía ordenó practicarle un análisis siquiátrico para establecer su perfil sicológico y determinar si es propenso a cometer actos violentos.