R ichard Kennedy Hernández, de 22 años, transitaba normalmente por el Corredor Sur, cuando sorpresivamente golpeó a un hombre amordazado que estaba parado en medio de la calle. En ese momento inició su pesadilla.
Al percatarse de ello, Kennedy decidió regresar para auxiliar a Abdiel Alfonso Tovares Quintana, pero cuando lo llevaba a la policlínica J.J. Vallarino, para tratar de salvarlo, falleció.
La desesperación se apoderó de él. "Yo no me voy a hacer cargo de ese muerto" pensó, y por ello decidió dejar el cuerpo en la orilla de la calle.
Pensó que debía cambiar de auto, ya que el parabrisas quedó destruido por el impacto. Pasado el tiempo regresó, pero a bordo de un taxi que tenía aparcado en su vivienda.
Kennedy tomó el cuerpo de Tovares, de 37 años, lo envolvió en un plástico transparente, lo introdujo en el vehículo y condujo hacia el puente del río Tapia en la barriada Montería, en Pedregal.
Desde allí lo tiró al vacío, y el cuerpo quedó visible en la ribera del río.
Por lo menos esta fue la versión que Kennedy dijo a las autoridades, luego de que fue detenido la tarde de ayer en su residencia, ubicada en Calle 6, Bello Horizonte, Juan Díaz.
En esta misma residencia estaba estacionado el automóvil con el que arrolló a Tovares, un sedán color rojo vino, que además de tener el vidrio delantero roto, contenía rastros de sangre.
Extremidad.
Aunque Kennedy creyó que nadie sabría que fue él quien atropello a Tovares, nunca pensó que la pantorrilla de la víctima lo delataría.
Y es que los agentes de la sub estación de Juan Díaz encontraron la extremidad de Tovares, la que supuestamente perdió cuando fue arrollado por Kennedy a las 2:00 a.m. de ayer.
Sumado a eso, se encontraba la cédula de identidad de Tovares, un juego de esposas, un pasamontañas, una zapatilla, el pantalón que llevaba puesto y un trozo de tejido humano.
Esto alertó a las autoridades que emprendieron operativos en diversos sectores que culminaron con el hallazgo del cuerpo de Tovares, que ya había sido carcomido por animales.
Al momento del levantamiento del cadáver, las autoridades descubrieron que tenía tres impactos de bala en el cuerpo, situación que los hace sospechar de la versión de Kennedy, informó una fuente oficial.
"Un cuerpo con tres disparos, no pudo estar de pie en media calle, tuvo que estar en el suelo, y Kennedy le pasó por encima", detalló la fuente.
No obstante, le tocará a la autoridad competente aclarar el hecho.
Tovares tenía un año y medio de haber salido de la cárcel donde purgó una condena de cinco año por el delito de robo, perpetrado en noviembre de 1999. Y era el líder de la banda "Los Perros", de San Joaquín.