Los trabajos que se desarrollan en la ciudad por parte del Ministerio de Obras Públicas y la construcción de la Línea 1 del Metro, así como los accidentes de tránsito, han ocasionado daños que ascienden a más de un cuarto de millón de dólares al sistema centralizado de semáforos que opera en 180 intersecciones de la capital.
Hasta diciembre del 2010, los daños provocados por los trabajos de obra totalizaron 101 mil 572 dólares, según informes que maneja la Dirección de Seguridad Vial de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), a cargo de Carlos Ayuso.

Mientras que en lo que va del 2011, la cuantía ya rebasa los 51 mil dólares, solamente por los trabajos de la construcción de la Línea 1 del Metro que ha afectado 13 de los sensores que envían señales a los semáforos para que se haga el cambio de circulación automáticamente.
Ayuso explicó que debido al sistema de cableado, estos sensores no pueden ser removidos, por lo que no hay forma de evitar los daños a los que le corresponde hacerle frente a la ATTT de manera inmediata.
El costo de los sensores asciende a 2,693 dólares cada uno, los cuales son adquiridos directamente con la empresa Telvent Tráfico y Transporte, ejecutora del proyecto de semaforización.
Tras los percances, los dispositivos afectados fueron programados nuevamente con el sistema anterior de lapsos de tiempo fijo.
El reemplazo de los sensores tendrá que esperar a que culminen los trabajos que desarrolla el Ministerio de Obras Públicas, a través del proyecto “Asfaltando tu ciudad”.
En cuanto a los daños ocasionados a raíz de estos trabajos, la ingeniera Vivian Young, del MOP, aseguró que la institución se hará responsable de los cargos, pero que los mismos deberán ser adendados, pues no han sido incluidos en el presupuesto del proyecto.
Colisiones.
Los accidentes de tránsito que involucran choque con objeto fijo también han dejado miles de dólares en pérdidas.
Hasta el 31 de diciembre del 2010, se registraron 23 casos de colisiones con un saldo de 138 mil 877 dólares en daños que la ATTT intenta recuperar a través de notas enviadas a los jueces de tránsito para que se dictamine el pago de las afectaciones, en su gran mayoría causados por exceso de velocidad y embriaguez.
En estos casos, los daños más costosos recaen en los controladores, cuyo precio unitario es de 13 mil dólares a 14 mil dólares. En el 2010, resultaron afectados cuatro de estos aparatos.
De los 23 casos, la ATTT solo tendrá posibilidad de recuperar el 50% de los daños, pues del resto no se tiene parte policivo.