Panamá ocupa el primer lugar en el consumo de cocaína en Latinoamérica y también el primer lugar en el consumo de alcohol en América Central y el Caribe, señala el último "Estudio, diagnóstico y factores de riesgo para el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas en escolares panameños de Primer Ciclo Secundario", elaborado por la Coalición de Panamá por una comunidad Libre de Drogas.
La investigación, desarrollada por el Despacho de la Primera Dama de la República, Dora Boyd de Pérez Balladares, cuenta con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), determinó que anteriormente la edad promedio del primer consumo de alcohol y tabaco era de 15 años; inhalantes y marihuana a los 16; tranquilizantes y cocaína entre los 19 y 20 años.
El documento de la Coalición de Panamá por una comunidad libre de droga se basa en su primera fase en los casos reportados en las salas de urgencias de los hospitales, centros de salud y centros de rehabilitaciones.
Ante este panorama la organización gubernamental inició una encuesta de salud para jóvenes escolares de I, II y III nivel secundario en todas las escuelas oficiales y particulares de la nación, en la que se descubrió que esta población consume cervezas, vino, ron, seco y gin.
También, destaca que estos jóvenes que comprenden entre las edades de 12 a 14 años se estimulan con anfetamina, cocaína, crack o piedra, además de pastillas tranquilizantes, alucinógenos, marihuana, e igualmente tienen acceso al tabaco, cigarrillos, pasta base y bazuco.
La evaluación contó con la asesoría de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), Organización de Estados Americanos (OEA) y otras organizaciones, quienes detectaron que el alcohol etílico es una de las sustancias más usadas entre todas las drogas estudiadas, seguida del tabaco.
De acuerdo con el documento, en las drogas ilícitas se observaron valores menos de 1% a nivel nacional, con excepción de las sustancias inhalables que superó el 2.4%.
Asimismo, demuestra que la marihuana y la cocaína registraron un bajo consumo, contrario a las expectativas, y consideran que no por ello deja de ser alarmante el consumo registrado, pues quienes indicaron consumirlas, son jóvenes entre los 12 y 14 años.
El estudio demuestra que el consumo de drogas ilegales como la marihuana, cocaína, crack y pasta base conocido como bazuco, registra un aumento en las provincias de Bocas del Toro y Colón.