Mientras jugaba con otro niño manipulando una bombita, un menor de once años sufrió quemaduras en su pecho y parte de su cara debido a la explosión del artefacto, por lo que fue llevado a la Sala de Quemados del Hospital del Niño, la noche del 24 de diciembre, a escasas horas de la Navidad.
Él es uno de los 11 menores que hasta la fecha han ingresado al hospital con heridas a causa de la quema de bombitas y otros juegos pirotécnicos.
El informe cuenta que durante la Navidad entraron cuatro niños al Hospital del Niño por esta razón, por lo que piden a los padres mayor precaución para con sus hijos, pues las fiestas se extienden hasta el 6 de enero.
Por otra parte, el director del Sinaproc, Arturo Alvarado, instó a los panameños a que denuncien a aquellas personas que están vendiendo fuegos artificiales en lugares no aptos.
Manifestó que tanto los padres de familia como cualquier otra persona deben estar atentos ante vendedores que ofrecen este tipo de productos de manera ilegal y atentando contra la seguridad de los menores.