A partir de enero de 2011, el presidente y el vicepresidente de la República podrán viajar en primera clase cada vez que se trasladen al extranjero, mientras que el resto de los funcionarios recibirá un incremento en el pago de sus viáticos cuando visiten una nación de América Latina y el interior del país.
Estas variaciones se incluyeron en el Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado, que asciende a B/ 13,009 millones y que fue aprobado ayer, en primer debate, por la Comisión de Presupuesto de la Asamblea.
La propuesta legaliza, además, el pago de teléfonos celulares a las secretarias, asistentes y funcionarios de seguridad de los ministros de Estado, directores de instituciones, así como al personal con mando y jurisdicción.
La ley vigente establece que el presidente y vicepresidente de la República y demás funcionarios de primer nivel viajarán en clase ejecutiva.
El proyecto propone que en el caso de viajes transcontinentales que realice un director, acompañando a un ministro o viceministro, se podrá autorizar que lo haga en clase ejecutiva.
Dispone que cuando los funcionarios viajen a México, Centroamérica, el Caribe y el resto de América Latina, los viáticos suban de B/ 350 a B/ 400 por día.
Mientras que en el caso de los viajes al interior de la República estipula un incremento de B/ 75 a B/ 125 diarios para los ministros, viceministros, directores de entidades, diputados, magistrados, el procurador, el contralor y el defensor del Pueblo.
Al resto de los funcionarios se les aumentará de B/ 55 por día que reciben actualmente a B/ 100.
Omar Castillo, director nacional de Presupuesto del Estado del Ministerio de Economía y Finanzas, los justificó por el aumento que ha registrado el costo de la vida en los últimos meses.
Indicó que no se puede mandar a los funcionarios a viajar, tanto al interior del país como al extranjero, sin los recursos suficientes para su estadía.
Mientras que el diputado opositor, Benicio Robinson, miembro de la Comisión de Presupuesto, afirmó que no se puede seguir gastando en funcionarios que van al extranjero y al interior a "chupar y comer".
Propuso que se disminuya lo que se paga a los funcionarios que viajan a Europa.