Prepare su bolsillo. La canasta básica aumentará con la aplicación de las Reformas Tributarias. El 5% del Impuesto de Transferencia Bienes y Muebles (ITBM) que los supermercados paguen en concepto de servicios que requieran de abogados, técnicos en refrigeración, contadores o plomeros, se transferirá a los alimentos y productos que venden. De acuerdo con el empresario Ricardo Martinelli, los comerciantes no tendrán otra alternativa que transferir a los consumidores el aumento en los costos de producción.
"Esto evidentemente incrementará el costo de la canasta básica, lo que acabará con la clase media y castigará a los trabajadores que ganen menos de 300 dólares", dijo Martinelli. Anterior a las reformas los que ganaban hasta 300 balboas no pagaban Impuesto Sobre la Renta, lo que se mantiene, pero ahora sufrirán por el aumento de los artículos de primera necesidad.
Las Reformas Tributarias que aprobó el Gobierno a finales del año pasado y que empezaron a regir este mes, fijan entre los puntos más importantes un 5% de ITBM sobre servicios como restaurantes, peluquerías, salones de belleza o cines. También un 5% sobre servicios profesionales. Otro 5% de Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) sobre artículos suntuarios y exonera de Impuesto Sobre la Renta (ISR) a los trabajadores que ganen hasta 800 dólares.
222 Calificó las reformas como una "canallada política".
Martinelli dijo que tomar la exoneración de la renta como una bandera positiva de la reforma, es una "canallada política", porque el pueblo pagará mucho más en los servicios gravados. Agregó que hasta ahora nadie había dicho que los más perjudicados serán los trabajadores que ganan menos de 300 dólares.
Según Martinelli, este segmento de la población nunca ha pagado ISR, es decir, que en el renglón de exoneración no tienen ningún beneficio. Sin embargo, su bolsillo sentirá el golpe de los impuestos de servicio.
"Literalmente el gobierno arnulfista está metiendo la mano en el bolsillo de los panameños, gravando así la endeble economía", agregó. Con ello, "se le quita dinero a los sectores improductivos del país, para dárselo al Estado, que no ha hecho ninguna reingeniería para bajar sus gastos, manteniendo un serio problema de ineficiencia", subrayó el empresario.
Recalcó que esta ley fue aprobada para tapar el "hueco" de los 30 millones de dólares de impuestos que ha dejado de recibir el Estado por parte de Panama Ports Company y de las empresas privatizadas.
En tanto, el secretario general de la Central General de Trabajadores de Panamá, Mariano Mena, manifestó que como era de esperarse, el sector privado no se quedará con el costo de los servicios.
Con este panorama, "los trabajadores consideramos perjudicial el establecimiento de la reforma, porque el consumo se estancará y no se resolverá el problema de ingresos que tiene el Estado", dijo.
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