Bien lo dice el viejo y conocido refrán: "Crea fama y acuéstate a dormir", y si no que el legislador del circuito 8-7, Sergio Gálvez opine lo contrario.
La publicación de este martes de la separata especial de este diario, Usted Decide, sobre las frecuentes ausencias al pleno de los "Padres de la Patria", puso a arder el fogón. Más de un lector de El Panamá América hizo llegar su voz de disconformidad, por teléfono o correo electrónico.
"¿Cómo es posible que en el cuadro de inasistencias Sergio Gálvez registre cero?", preguntó más de uno. A simple vista parecería un error, máxime cuando en repetidas ocasiones las ausencias del legislador han dado de qué hablar.
Resulta que "Chello" tiene un buen paraguas: el reglamento interno de la Asamblea y por "cantinflesco" que suene, el legislador está pero no está.
En 114 sesiones del 2003 dejó de asistir 113. Sólo fue una vez, el 1 de septiembre, fecha en que se elige la Junta Directiva para el nuevo periodo legislativo, sin embargo, en su reemplazo el suplente decía presente, mientras él se declaraba de licencia.
El reglamento, del que en la actualidad se discuten sus reformas, concede potestad al legislador para irse de licencia y nombrar a su primer o segundo suplente, quien lo representará en las discusiones. Bajo este concepto, el año pasado fueron presentadas 2 mil 43 licencias.
En ese sentido, el ex legislador Víctor Méndez Fábrega intentó en cinco ocasiones presentar un anteproyecto de ley relativo a las ausencias de los legisladores, no tuvo éxito, al menos durante su periodo de 1994 al 99. El arnulfista José Blandón Figueroa está haciendo ahora lo propio.
Méndez no critica las licencias por viaje o asuntos políticos, pues lo considera un derecho, "quien las solicite constantemente tendrá que rendir cuentas a sus electores, a los que no debe engañar haciéndoles creer que está discutiendo leyes en su beneficio".
Y aunque Méndez estima que por tratarse de un empleo como cualquier otro, la puntual asistencia no debe ser tema a objetar. "Chello" ya ha dicho que su trabajo real está en su circuito y no en las paredes del pleno.
Sobre el tema de los legisladores, uno de los lectores de El Panamá América cuestionó el hecho de que mientras el panameño común trabaja entre 40 y 48 horas semanales y si falta o llega tarde se le sanciona con descuentos económicos, los honorables no corren la misma suerte. "La asistencia de los legisladores es el secreto mejor guardado", sostuvo.