Inversión
- En tres años
- Datos del ICGS reportan que en este pionero proyecto científico se ha invertido $620 mil en los últimos tres años. Entre 2011 y 2012, la entidad tenía un presupuesto de $500 mil, en 2013 fueron $50 mil, mientras que para este año disponen de $80 mil.
- Inversión
- Los fondos han sido usados para la adquisición de tecnología que suministra la empresa británica Oxitec, que también ofrece asesoría. Además se invirtió en capacitaciones y en la construcción de un laboratorio
- Personal
- La institución explica que hace falta la contratación de más personal.
Totalmente falso. Así calificó el principal investigador del proyecto de mosquitos transgénicos los recientes comentarios de moradores de Nuevo Chorrillo, quienes alegan que desde que se inició la etapa de liberación han aumentado también las picaduras de estos insectos.
Lorenzo Cáceres, entomólogo y médico del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGS), salió al paso de estas aseveraciones, que incluso ya han sido replicadas por varios medios, en visitas al sector de Nuevo Chorrillo, en Arraiján.

“Reiteramos que los mosquitos que estamos liberando son machos, que se caracterizan por no picar”, dijo Cáceres.
También recordó que después de tres años de análisis y estudios, el Instituto Gorgas decidió liberar mosquitos Aedes aegypti genéticamente modificados, con el objetivo de impedir la reproducción de la especie transmisora del dengue.
La idea era que los vectores modificados compitieran por las hembras, de modo que procrearan larvas que morirán casi de inmediato, ya que a los mosquitos transgénicos se les crea una proteína letal que impide el desarrollo de las larvas del insecto. Y en la eventualidad de que sobrevivan, no transmiten el dengue a los humanos.
Y se escogió este sector de la provincia de Panamá Oeste por estar cerca de la capital, pero a la vez semi aislado (por tupidas zonas verdes) de otros sectores poblados.
Liberación
Con muchas expectativas para corroborar si todo funcionaba igual que en el laboratorio, la fase de liberación real inició el pasado 26 de abril.
Y avanza a un ritmo importante. De hecho, se liberan 60 mil mosquitos modificados, tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes).
Los 180 mil mosquitos por semana ya hacen un gran total de 1,166,500.
Lo que no imaginaron los investigadores era que en el proceso encontrarían alguna resistencia no de los Aedes aegypti, sino de los moradores del sector donde se ejecuta el proyecto.
A sabiendas de la cantidad de nuevos mosquitos liberados, moradores han comenzado a manifestar su descontento, que va sustentado por un aumento de supuestas picaduras de estos géneros modificados.
Pero Cáceres aclara que algunos de los comentarios ni quiera provienen del sector donde se dio la liberación del mosquito.
Otros géneros
El director de este proyecto precisó que las liberaciones se están dando en la segunda etapa de Nuevo Chorrillo. Además, estos mosquitos tienen un radio de movilidad no mayor a 10 metros.
No obstante, y debido a las dudas de los moradores, el quipo de investigación colocó 70 ovitrampas para colectar larvas de mosquitos, en 30 casas.
Y los datos descubiertos pueden explicar el aumento de picaduras.
“De esas ovitrampas obtuvimos 3 géneros de mosquitos. Lo que nos indica que hay otros mosquitos en el área que han aumentado por condiciones propias de la época y ajenas al proyecto, y que pueden ser la causa de las picaduras reportadas”, reveló Cáceres.
También se confirmó que el próximo 22 de junio se realizarán reuniones en diversos sectores de Nuevo Chorrillo para atender las quejas, aunque todos estos días se han atendido consultas. Así lo explicó Cáceres: “Cada vez que liberamos, si hay alguien que muestra una inconformidad, vamos a su casa, le llevamos el envase con los mosquitos, lo destapamos y le demostramos que no pican”.
A las dudas por las picaduras de mosquitos, se le suman ahora los nuevos cuestionamientos surgidos por la fiebre chikungunya, que llegó a Panamá en mayo a través de dos pacientes infectados procedentes de Haití y República Dominicana.
El Ministerio de Salud (Minsa) mantiene una alerta preventiva por ambas enfermedades.