La Fiscalía Contra el Crimen Organizado desmanteló parte de un supuesto grupo criminal internacional que se dedicaba a cometer delitos financieros contra el Gobierno británico, y que lavaba dinero en Panamá.
La investigación empezó en febrero pasado contra el sueco Carl Michael Magnusson y el holandés Remy Swab por la supuesta comisión del delito contra el orden económico, tras una alerta del primer secretario de la Embajada Británica en Panamá, Kevin Mills, al procurador general de la Nación, José Ayú Prado.
En una nota del 1 de febrero de 2012, Mills le informó a Ayú Prado sobre las sospechas que existen de que presuntos criminales claves residen en Panamá, y que están creando compañías, a través de sociedades anónimas para lavar el dinero.
Según la nota, la autoridad de investigación de crimen fiscal y fraude en el Reino Unido tiene información sobre una serie de crímenes financieros que realiza el grupo criminal, que están afectando al Gobierno británico.
En la nota se explicó que este presunto grupo criminal crea compañías a través de sociedades anónimas, y utiliza y distribuye un software bancario electrónico, que provee de dinero que luego es lavado.
El pasado mes de marzo, las autoridades panameñas lograron aprehender Swab y Magnusson, a quienes se les formuló cargos por la supuesta comisión del delito contra el orden económico y se le ordenó una medida cautelar de detención preventiva.
La defensa de Magnusson solicitó al Juzgado Cuarto Penal una fianza de excarcelación, la cual fue concedida por 250 mil dólares.
Además, secuestraron varias fincas y cuentas bancarias de Magnusson, a petición de la Fiscalía.