El cráneo de un ser humano localizado en un terreno baldío, en la cercanía de la Barriada La Cruz de El Perú, en Pocrí, fue reportado a las autoridades mediante una llamada anónima recibida en el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), y en la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Desde las 8:00 a.m. los investigadores de la PTJ acordonaron el área y coordinaron con el personero Jorge Vega, la fiscalía de Circuito, y el médico forense Luigi Barrera, quienes llegaron al área del hallazgo para iniciar el levantamiento del cráneo, el cual estaba enterrado bajo un árbol de nance, a orillas de un camino.
El personero Vega, dio las instrucciones a los funcionarios de Medicatura Forense para iniciar con herramientas manuales la limpieza y excavado alrededor de la calavera, que sobresalía superficialmente sobre el terreno seco y pedregoso.
Finalmente, se determinó que era solamente la cabeza de un cadáver que tenía al lado un envase pequeño de plástico y que el funcionario de Fiscalía al agitarlo, permitió captar que contenía algún objeto en su interior.
También un pedazo de tela roja acompañaba el resto óseo. Sólo se encontró esa parte del cadáver, por lo que se presume sea una práctica de brujería.