Necesidad, comodidad, todo, menos lujo, en eso se traducen los carros hoy día. Siendo así, era de esperarse que la venta de autos de segunda esté incrementándose, tal como lo demuestran las estadísticas de la dirección de Comercio Interior del Ministerio de Comercio e Industrias.
Sólo en lo que va del año se han otorgado 16 licencias en la ciudad de Panamá. Ya en el 2003 se observaba este crecimiento con un total de nueve licencias para este tipo de negocio, dominado en su mayoría por los hindúes.
Y es que en cualquiera de las principales avenidas de la capital se observan varios lugares que se dedican a la venta de carros usados.
Un recorrido efectuado en varios locales permitió constatar que la mayoría de estos sitios exhiben autos de marca japonesas, aunque en algunos hay americanos.
"Por lo general estos autos usados vienen en embarques procedente de Estados Unidos, específicamente de Tampa, Nueva York y Baltimore", comentó uno de los encargados, al tiempo que dijo que para traer los vehículos se paga un impuesto aproximado de mil dólares o algo más.
Para Sajid Patel, de Auto Ventas Dallas, el negocio de la venta de autos usados "anda bien", por lo menos en su caso.
"Lo que pasa es que las personas no quieren optar por un financiamiento grande para adquirir un vehículo nuevo y prefieren uno de segunda que le hará las mismas funciones", explicó Patel.
Pero no sólo estos locales se dedican a la venta de carros usados. También está hay la opción del "trade in" que consiste en que el cliente trae su vehículo, se fija su valor y sólo tiene que pagar la diferencia para el auto que quiera llevarse.
Entre las marcas más vendidas destacan los Toyota, Nissan y Mitsubishi, aunque también se compran vehículos Isuzu, Suzuki, Mazda, Honda y otras.
Para el presidente del Colegio de Economistas, Adolfo Quintero, el incremento obedece a la situación que vive la familia panameña.
"El alza en la demanda de compra de carros de segunda puede deberse a la incomodidad e insatisfacción del transporte público que lleva a hacer un esfuerzo para una mejor transportación y por consiguiente hacer uso de la alternativa de carros usados".
En noviembre, el compromiso político de los gobiernos con el CMAR será firmado en el marco de la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.
Panamá es parte del núcleo del Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical (CMAR), un sistema de interconexión entre cuatro islas que se constituye como una iniciativa única en el mundo.
Para el Ministro de Ambiente y Energía de Costa Rica, Carlos Rodríguez, los países que conforman el corredor son conscientes que deben proteger sus islas, pero la iniciativa requiere de la consolidación y una visión compartida de los involucrados.
El CMAR tiene como precedente el Corredor Biológico Mesoamericano que funciona hace aproximadamente 10 años.
La diferencia con el CMAR es que el corredor biológico no tiene una definición geografica y cada país a lo interno ha generado su propia dinámica de acción. Sin embargo, con el corredor marino se busca una integración entre los países.
Para los organizadores del CMAR, la financiación para la creación y mantenimiento del proyecto provendrá de los gobiernos y organismos internacionales, pero sólo las Naciones Unidas han aportado para el inicio del proyecto.