Un problema en el sistema hidráulico de aterrizaje provocó que la aeronave Air Bus-300 de American Airlines, con matrícula No.1700, 198 pasajeros a bordo y destino a Miami, Estados Unidos, realizara un descenso de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
De acuerdo con Jorge Rodríguez, director de Aeronáutica Civil (DAC), el capitán de la nave decidió aterrizar de emergencia a las diez de la mañana de ayer en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, al presentar problemas en el tren de aterrizaje.
Indicó que la operación de aterrizaje se desarrolló con éxito y no se presentaron percances, aunque se estableció la alerta 2 por parte del comandante de la aeronave, la cual involucró al Servicio de Extinción de Incendio (SEI- de la DAC), el Cuerpo de Bomberos de Panamá, la Cruz Roja, Policía Nacional, el Grupo 911 de la Caja de Seguro Social y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC).
Agregó que se decidió realizar la operación en el Aeropuerto de Tocumen, porque cuenta con dos pistas paralelas, está al nivel del mar, no tiene obstrucción y quedó demostrado que es uno de los mejores del área.
"Con todo y las críticas, el aeropuerto hoy funcionó y se mantiene en la categoría 7, que es la máxima y ojalá pueda retirarme dejándolo en la nueve", añadió.
El avión salió del aeropuerto de Juan Santamaría, en San José, Costa Rica, con destino a la ciudad de Miami, donde se le debió dar mantenimiento, porque hay personal capacitado de la línea aérea. En Panamá, el personal técnico de la DAC y de la línea aérea evaluaron el avión y decidieron que los pasajeros siguieran su vuelo en otra nave.
No obstante, se iniciarán las investigaciones correspondientes para determinar qué produjo que no funcionara el sistema hidráulico y obtener una versión del piloto. El aterrizaje de emergencia no afectó las operaciones en el terminal aéreo y la operación fue coordinada por el capitán Jorge Rodríguez.