Un avión con matrícula colombiana 3827 con 83 pasajeros a bordo que realizaba un vuelo doméstico entre San Andrés y Bogotá, debió ejecutar un aterrizaje forzoso en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, según informó el subdirector de Aeronáutica Civil (DAC), Jorge Chavarría.
Según Chavarría, la aeronave perteneciente a la empresa colombiana Intercontinental de Aviación sufrió la rotura de una de las mangueras que suministra aceite al motor, por lo que debió alterar su ruta y realizar un aterrizaje aquí.
Explicó que inmediatamente se puso en alerta a los servicios de seguridad aérea de Tocumen y la aeronave logró realizar un aterrizaje sin dificultades.
Precisó que los 83 pasajeros fueron llevados a un lugar dentro del aeropuerto en donde se encuentran a la espera que otro avión de la empresa los recoja para llevarlos devuelta a su país.
El funcionario también desmintió algunas versiones de la cautelación de la aeronave por mantener algún tipo de morosidad en territorio panameño.
Detalló que un alto funcionario de la empresa aérea llegó a Panamá para solventar los problemas de los pasajeros.
También indicó que la aeronave está en reparación en las instalaciones de Tocumen, para que luego pueda retornar a su país. Explicó que se realizó la notificación correspondiente a las autoridades colombianas.
A la vez trascendió que el avión está sometido a una revisión total de sus instrumentos de navegación y del estado de sus motores, para evitar que se registre una situación similar a la que obligó a su desvío hacia Panamá.
Por otro lado, se informó que los pasajeros estaban siendo atendidos por el personal del aeropuerto, debido a que se encontraban intranquilos por lo dilatado del período de espera de otro avión para regresar a su país.