La Dirección de Aeronáutica Civil (DAC) envió a Costa Rica un grupo de expertos de la Oficina de Investigación de Accidentes para que coopere desde hoy en la recuperación de los 10 cadáveres de las personas que viajaban en la avioneta HP-1357 de propiedad de la aerolínea panameña Aeroperlas.
El vocero de la DAC, Víctor De La Hoz, confirmó que la mencionada avioneta tipo Grand Caravan fue alquilada a Aeroperlas por la empresa Servicios Aéreos Nacionales S.A. (SANSA) para realizar vuelos internos en Costa Rica, pero aclaró que en el aparato no viajaba ningún panameño.
De La Hoz dijo que el mantenimiento de la avioneta era responsabilidad absoluta de SANSA.
Agregó que la solicitud de ayuda de parte de las autoridades costarricenses obedece a que la aeronave cayó a sólo 200 metros del cráter del volcán Arenal a unos 1,633 metros de altura, ubicado en La Fortuna de San Carlos, a cerca de 160 km al noroeste de San José.
En la aeronave viajaban ocho turistas, de los que sólo han sido identificados la canadiense Terry Pratt y las suizas Silvia Rhissiner y Catherine Shoep.
Además, SANSA identificó a los dos tripulantes costarricenses, el piloto Karl Acevedo y el copiloto William Bobadilla, y asegura que verifica las identidades de los cinco turistas restantes.
La avioneta había partido el sábado del aeropuerto internacional Juan Santamaría, 20 km al noroeste de la capital, con nueve pasajeros a bordo, pero dejó a uno de ellos, un turista japonés, en el aeropuerto El Tanque, en La Fortuna.