Debido a la poca visibilidad en el área, la Dirección de Aeronáutica Civil suspendió ayer en horas de la tarde el operativo de búsqueda de la aeronave HP-1016, modelo Islander, que desapareció en el área de Coclecito cuando cumplía un vuelo entre Bocas del Toro y Panamá. La nave, que era pilotada por el capitán Armando Mayorga, desapareció el pasado viernes y ayer se cumplió el segundo día de búsqueda sin que se pudiese ubicar la posición del aparato aéreo.
Humberto Chavarría, subdirector técnico de la DAC, señaló en conferencia de prensa ayer que se estableció un subcentro de rescate en el área de Coclecito, donde se concentraron ocho helicópteros y cinco aeronaves de ala fija (avionetas) que participaron en el operativo.
Helicópteros privados, de la DAC, aparatos del Servicio Aéreo Nacional y unidades de la Policía Nacional se sumaron al operativo de búsqueda y rescate del capitán Mayorga, quien viajaba solo cuando la nave desapareció. Chavarría indicó que el área de búsqueda se extendió desde la península Valiente en el Escudo de Veraguas hasta el norte de El Valle de Antón, pero todo resultó infructuoso.
Para hoy el operativo se concentrará en el área al este de Belén, donde algunos testigos afirman haber visto el aparato aéreo de la empresa Parsa. Chavarría señaló que la nave tiene un localizador de emergencia, pero aún no se ha sido captado por la estación de satélite de Cayo Hueso ni de Ecuador.
En éste se incluyó el pago de la segunda etapa de la escala salarial de los administrativos en la 080 y el aumento de los 750 mil como parte del salario en la 001, como sueldo fijo.
Ese planteamiento, demostrado con documentos, se hizo ante las autoridades de la universidad, según el director de presupuesto. "En el 2001 en la 080 se incluyeron los 750 mil. En el 2002 pasa a la 001 (partida de salarios) y en la 080 se vuelve a crear la segunda etapa. Eso está registrado, probado y consignado en el presupuesto", corroboró.
Según fuentes consultadas por El Panamá América en la UP, lo que realmente ocurrió es que se realizaron más de 100 traslados de partidas que afectaron su presupuesto.
Una fuente institucional confiable, detalló que se hicieron nuevos nombramientos y aumentos salariales que abultaron la planilla universitaria y crearon una situación financiera insostenible.
De acuerdo con la fuente, se hicieron más de 500 nombramientos de docentes de tiempo parcial y más de 130 de tiempo completo. Además, las autoridades universitarias nombraron gran cantidad de familiares de vicerrectores y de allegados de la rectoría.
Según la planilla que aparece publicada en el nodo de transparencia de la Defensoría del Pueblo, más de 700 personas fueron nombradas en el período comprendido entre el 2001 y el 2002.
Las fuentes informaron que el compadrazgo pulula por la universidad y esos lazos afectivos se traducen en nombramientos y en aumentos de salarios. Por ejemplo: el esposo de la secretaria general es compadre del rector; el director del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) es concuñado del rector; los que pertenecían a la Sala V de la Corte fueron nombrados en la universidad; también fue nombrada la esposa de un vicerrector, así como el hijo y el esposo de quien está a cargo de la Dirección de Asuntos Internacionales, solo por citar algunos ejemplos.
Además, se crearon posiciones nuevas para favorecer a amigos, tales como la subdirección del IDEN y de Planificación, además de cargos en Asesoría Legal, que se descentralizó. Lo mismo ocurrió en la oficina de UNIPAN-BID.
Se informó que para sostener la planilla se utilizó dinero de los programas de postgrado y de las cafeterías, donde no hay qué ofrecer a los estudiantes. A esto se suma que quienes han ascendido de categoría no podrán cobrar. La situación financiera de la universidad es tan grave que el viernes se pagaron los salarios después de las 6:00 p.m., no sin antes haberse formado un "pandemónium" mientras se buscaban los fondos para pagar la planilla.
Una de las fuentes manifestó que debido a que Contraloría y el MEF insisten en que sí se dio el dinero para pagar la escala salarial de los empleados administrativos, al rector Julio Vallarino no le ha quedado más remedio que adoptar la política del hombre casado: "Negar todo hasta el final". La razón es muy poderosa: Si lo acepta, puede ser juzgado penalmente.
Por otro lado, con la estructura actual, el presupuesto del año 2003 tampoco será suficiente para cubrir los gastos. "Ahora se está raspando la paila, pero ya no queda siquiera concolón", manifestó uno de los entrevistados.
Por su parte, José Pimentel, del Movimiento Nueva Universidad, está convencido de que hay intereses creados en el paro que mantiene la Asociación de Empleados de la Universidad de Panamá (ASEUPA).
Es de la opinión de que su secretario general, Luis Prescot, apoya la candidatura de Gustavo García de Paredes para la rectoría en el 2003. Aunque las aspiraciones de los empleados es justa, el paro beneficia a García de Paredes, argumenta.
La norma de administración presupuestaria, cuando se refiere a los traslados de partidas, establece que todos estos traslados deben pasar por el MEF para su aprobación.
No obstante, el MEF, durante la vigencia fiscal del 2002, no recibió ninguna solicitud de la universidad de transferir recursos de la 080 a otros renglones o partidas, destacó Castillo.
Por tanto, el ministerio no puede garantizar que se hayan hecho o no transferencias, tal como lo aseveran fuentes universitarias, debido a que nunca se informó, pero el director de Presupuesto sí garantiza que "por el Ministerio de Economía y Finanzas jamás pasaron esas transferencias de partidas".
La universidad es responsable por el manejo de su presupuesto en la parte financiera y administrativa, pero cualquier modificación al presupuesto general del Estado debe ser aprobado por el MEF, sentenció. "Nosotros nos mantenemos en nuestra aseveración de que los recursos fueron asignados a la Universidad de Panamá", resaltó.
Evitó contestar cuántos traslados de partidas hizo la UP, aunque aceptó que en el 2002 se hicieron unas para reforzar otras, pero basadas en las normas de administración presupuestaria. Si los traslados son por una suma mayor a los 100 mil, deben también remitirse a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa.
Entretanto, siguen los empleados administrativos en paro, mientras los docentes comentan por los corrillos universitarios que en ese centro de estudios superiores solo se preocupan por lavarle la cara al rector, pero dejan de lado la búsqueda de una fórmula para resolver la crisis, que también incluye el pago de sus salarios atrasados.
Por ahora nadie ha dicho dónde están los 750 mil balboas ni en qué se utilizaron. Ese es el secreto mejor guardado en la universidad.
La crisis había sido anunciada por este medio. Hace exactamente un año, los días 26, 27 y 29 de noviembre de 2001, se publicaron tres entregas donde se denunciaba que la abultada planilla estaba sepultando a la universidad, y que el clientelismo político la tenía dividida.
Y más aún: El 7 de noviembre del año pasado, la primera plana anunciaba que el contralor había ordenado auditar la Universidad de Panamá, en respuesta a una serie de denuncias sobre irregularidades en la casa de estudios, recibidas en su despacho. Un año después, no se conocen aún los resultados de esa auditoría.
Hace 13 meses, tanto docentes como ex catedráticos, funcionarios y estudiantes señalaron que, "a raíz del abultamiento de la planilla, debido al nombramiento de unos 400 docentes, más de una veintena de asesores con salarios exorbitantes y personal eventual, se ha producido un sobregiro y desencadenado una serie de traslados de partidas para hacer frente a los gastos".
En el año 2001, según publicó El Panamá América, 75.7 millones de balboas del presupuesto se usaron para pagar la planilla, mientras que sólo 8.1 millones se utilizaron para inversiones.
La historia no ha cambiado. Otras fuentes dicen lo mismo un año después. También es una realidad que hay múltiples casos de una misma persona que es nombrada para dos cargos, tal como se publicó el año pasado. Para comprobarlo, basta con buscar en Internet la planilla de la universidad.
La doctora Aura Emérita de Villalaz, catedrática de la universidad y ex candidata a la rectoría, denunció en su momento, a través de este medio, el desgreño administrativo en la UP. Ahora sostiene que se han confirmado los grandes vicios de clientelismo político, que traen como consecuencia que los rectores tengan compromisos con quienes los apoyaron y eso los lleva a nombrar "a asesores de todo, de cuanta cosa se les ocurra". Son líderes de grupo nombrados con cargos inferiores a los que han ocupado antes, pero con salarios similares. Defienden esas políticas porque les beneficia. Hoy están en un puesto, pero saben que mañana estarán en otro.
Así se ha aumentado la planilla, lo que ha llevado a la universidad a donde está. "Eso lo señalamos hace tiempo y lamentablemente llegamos a donde no queríamos llegar. Esto daña la imagen internacional", sustentó.
La catedrática tiene interés en que el MEF y la Contraloría expliquen a la ciudadanía el porqué no se percataron de lo que estaba sucediendo en la universidad. "Se había pedido con mucha anticipación que se hiciera una auditoría, pero se le dio largas... los auditores no tenían tiempo", se quejó Villalaz, y ahora los resultados saltan a la vista.