El procurador general de la Nación, José Ayú Prado, afirmó ayer que no puede comenzar una investigación a partir de la información de un cable de la Embajada de Estados Unidos en Panamá filtrado por WikiLeaks, en el que se revela el presunto "soborno" a ocho magistrados de la Corte Suprema de Justicia para archivar un caso de tráfico ilegal de armas AK 47 y municiones encontradas dentro del buque Otterloo. Las armas provenían de Nicaragua y terminaron en manos de las FARC de Colombia.
La razón de esta decisión –según Ayú Prado– se basó en que no considera que los datos del cable diplomático sean "suficientes" y que "no es posible gastar los recursos" económicos de la institución en este proceso.
Esta posición no es compartida por la ex jefa del Ministerio Público, Ana Matilde Gómez, quien indicó que el recurso es un tema secundario para reabrir un proceso, ya que “primero se debe valorar la información publicada para saber si constituye o no un elemento suficiente para sustentar ante un tribunal la necesidad de la reapertura de un expediente cerrado”.
"El funcionario de instrucción tiene que valorar la noticia o la información para verificar si tiene méritos o indicios suficientemente graves o importantes que ameriten una investigación o reabrir la que existía", insistió.
Gómez destacó que se debe verificar si no ha prescrito el presunto delito, lo cual dependerá del pronunciamiento que tuvo la Corte Suprema en el 2004 para archivar el expediente.
Los cables entregados a Panamá América por WikiLeaks establecen que la Embajada de Estados Unidos en Panamá se basó en fuentes para confirmar que ocho magistrados supuestamente recibieron "sobornos" para archivar el caso Otterloo y dejar en libertad al israelí Shimon Yalin Yelinek, único detenido por este hecho.
Sobre el asunto, el presidente del Colegio de Abogados, Rubén Rodríguez, consideró que se deben conformar comités para la selección de los magistrados, debido a que hubo –dijo– "demasiada incitación política" durante estas designaciones.
Rodríguez sostuvo que los seleccionados no terminan de entender su "responsabilidad” y la importancia de su independencia".