El magistrado José Ayú Prado, reelecto presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), tiene entre sus retos limpiar la cuestionada imagen que ha dejado la Corte en esta administración.
Así lo afirmó ayer José Alberto Álvarez, presidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA).
"Creo que él [Ayú Prado] y sus dos vicepresidentes tienen una gran misión, y es lograr la confianza de la opinión pública; y eso se logra actuando", indicó Álvarez, haciendo énfasis en la corrección de las "faltas a la ética de magistrados".
Y citó como ejemplo la inacción cómplice cuando se atienden casos que involucran actuaciones arbitrarias de funcionarios de la actual administración.
"Allí les tiembla la mano para mandarlos a la cárcel", lamentó Álvarez.
No obstante, para la directora de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén, la reelección de Ayú Prado "genera cierta suspicacia", lo que complicaría lograr la confianza ciudadana.
Pero el abogado Alejandro Pérez no comparte este planteamiento, y atribuye la reelección de Ayú Prado al divisionismo en la CSJ.
"Los magistrados prefirieron quedarse con lo que se tenía, a aventurarse con un nuevo presidente".
"Yo prefiero en este puesto a José Ayú Prado que a Harry Díaz, por ejemplo, ya que este último ha evidenciado una total ignorancia en materia de leyes", concluyó Pérez.
Votación
- ¿Injerencia?
- Ayer el presidente Varela se refirió a la votación que ratificó a José Ayú Prado, negando cualquiera injerencia. "Ellos son 9 magistrados que tienen su manejo interno y tendrán que explicar su votación", dijo en primera instancia el mandatario, quien también dejó entrever que este nuevo periodo supone una oportunidad para corregir.
- Sorpresa
- Y Celma Moncada, presidenta de la Asociación de Abogados Litigantes, se mostró sorprendida de que los dos nuevos magistrados (Cedalise y Russo) votaran a favor de Ayú Prado.