El monto de la deuda prescrita al actual procurador de la Administración, Oscar Ceville, en un proceso de cobro coactivo que le seguía la Caja de Ahorros (CA) en el año 1987, fue de B/. 46, 395 según consta en el Registro Público.
Ceville compró el apartamento N°6 del edificio Jilgero, ubicado en el corregimiento de San Francisco por la suma de B/. 32 mil y de acuerdo al contrato contenido en la Escritura Pública N° 18116, la propiedad fue hipotecada a la entidad bancaria el 6 de diciembre de 1983.
El funcionario pagó hasta el 30 de octubre de 1987 sin interrupción alguna. No obstante, por razones desconocidas Ceville incumplió por 5 años con el préstamo adquirido.
Sin embargo, no fue hasta el 18 de noviembre de 1993 cuando funcionarios de la entidad bancaria "detectaron" la presunta irregularidad y decidieron retomar el caso, pero fue demasiado tarde, porque la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), a través del magistrado ponente Arturo Hoyos, estimó que el tiempo que tenía la entidad de hacer exigible la obligación había vencido. La CSJ se basó en el artículo 1650 del Código de Comercio para declarar prescrita la deuda de Ceville.