La actividad bananera del distrito de Barú es crítica por el futuro incierto de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR), sometida a una severa presión económica y la rebelión de los trabajadores que pidieron la renuncia del dirigente José Morris Quintero.
La dirigencia del grupo de trabajadores que recientemente realizó un paro, no descarta una acción similar a partir del martes próximo.
Juan Pineda, quien fue restituido luego del paro, informó que esperan mañana la visita de la presidenta Mireya Moscoso a la región, para plantearle el problema de bajos salarios y desmejoramiento de su situación laboral.
Sostiene que de las respuestas que se les dé dependerá las medidas que adopten en defensa de sus reclamos.
Ni la producción bananera ni COOSEMUPAR aguantarían un paro general porque aumentarían las pérdidas que hasta la fecha han ascendido a unos B/. 500 mil.
El líder sindical y actual presidente de COOSEMUPAR, José Morris Quintero, no da su brazo a torcer, al afirmar que la solicitud de los trabajadores en cuanto a su renuncia como dirigente del sindicato de trabajadores o de la cooperativa, se debe resolver en derecho y no como los obreros han planteado.
Considera que el Ministerio de Trabajo tiene que definir si es legal la renuncia solicitada por los trabajadores.
Admitió que hay dificultades con los ingresos económicos de COOSEMUPAR porque traen un arrastre desde septiembre, como consecuencia de los problemas de la sigatoka que afectó las plantaciones, pero esperan que la producción mejore en marzo para cancelar todos los gastos y las deudas con los acreedores.
COOSEMUPAR perdió B/. 4 millones a causa de la sigatoka, pero mejoró los procesos requeridos para que la producción de banano alcanzara la calidad que exige Tecno Asesora Agrícola S.A. (TASA), por lo tanto la producción es estable, pero el problema ahora es laboral.
La agencia AP reporta que la cooperativa tiene una deuda que supera el millón de dólares con las empresas que venden abonos y químicos para el control de plagas, las que han amenazado con parar el suministro.
José Morris, presidente de la cooperativa bananera, estima que las pérdidas ascendieron a B/.500 mil como consecuencia del cese de labores del pasado fin de semana en Bogamani y Javillo, las dos fincas más grandes.
A TASA y al gobierno les preocupa la situación administrativa de COOSEMUPAR, según afirmó Morris, quien ha elevado el problema a las altas esferas.
En cuanto a las deudas que mantienen con el Banco Nacional de Panamá y con la empresa comercializadora de la fruta, propiedad de Chiquita Brands Internacional, sólo han cancelado parte de los intereses en los préstamos adquiridos.
Explicó que la deuda con TASA era de B/. 5 millones y se ha pagado parte de los intereses. El capital se mantiene casi intacto en los ocho meses de producción y la deuda con el BNP es de B/.14.8 millones y aunado a esto se les prestó un capital adicional de B/.3 millones para iniciar labores; los pagos se mantienen en igual condición.
Morris adelantó que se hará lo posible para que a finales de marzo todos lo trabajadores de las bananeras sean asociados de COOSEMUPAR tal y como lo establece la ley de cooperativismo, luego que el Instituto Panameño Cooperativo (IPACOOP) lo solicitara.
La cooperativa es la dueña de las aproximadamente 3,000 hectáreas de terreno donde se cultiva banano en Puerto Armuelles, Chiriquí, y produce poco más del 50% del banano que se exporta en Panamá.
Actualmente la caja se comercializa a 5,50 dólares. Hace dos meses la vendían a 6,50.
OP: El Folklore es, tal vez, la actividad más organizada y de consumo masivo que tiene Panamá. Qué suerte, no?. Estoy hablando de Entidad Nacional. Es fuerte y es flexible. Es nuestra mejor arma contra los aspectos negativos que pueda aportarnos la globalización.
Bananera al borde del abismo
Los trabajadores esperan que la presidenta Mireya Moscoso visite la región mañana.