Trabajadores de la finca bananera de Divalá llegaron a un acuerdo con el Gobierno con miras a obtener un préstamo blando por B/. 5 millones, pero advirtieron que si no es aprobado por la Asamblea Legislativa, en sesiones extraordinarias, la situación social en la región estaría en peligro nuevamente.
De acuerdo con Paulino Cedeño, secretario general del Sindicato de Bananeros Independientes de Chiriquí, el entendimiento con la comisión designada por el Gobierno a su juicio es satisfactorio, porque las partes involucradas estuvieron de acuerdo con mantener las fuentes de empleo y pagarles las prestaciones adeudadas a los trabajadores.
También se plantea resolver el problema social que aqueja a la comunidad y el problema fitosanitatrio de la sigatoca negra que está afectando la plantación bananera.
Cedeño solicitó a la Presidenta de la República que el tema de Divalá sea incluido en la convocatoria de sesiones extraordinarias y advirtió que si este caso no se trata se agravará mucho más la situación de la región, porque las plantaciones y el problema social que le aquejan, no resisten dos meses, mientras la Asamblea Legislativa vuelva a sesionar.
Además, se acordó ampliar la Ley 24 y la Ley 25 que son las que permiten la ayuda económica al sector agropecuario, con miras a que los productores obtengan del Gobierno B/. 5 millones en préstamos blandos y poder pagar las prestaciones laborales a sus trabajadores. "Esta es la única fórmula para salvar las fuentes de empleo en Divalá", recalcó Cedeño.
De esta forma, el Estado prestaría a los productores, quienes deberán pagar las prestaciones de los trabajadores de las fincas independientes y recibirán otros préstamos para poder abrir y continuar con la producción del banano.
Además, se tendrá que hacer una nueva convención colectiva para seguir con el rubro.
Para afrontar la sigatoca negra se contarán todas las fincas que estén afectadas, para que el resto resulten ilesas, además de un compromiso de riego aéreo para controlar la plaga.