Los trabajadores bananeros levantaron hoy el bloqueo que impusieron desde el miércoles en la frontera con Costa Rica, tras alcanzar un acuerdo con el gobierno, al que pedían participar en las negociaciones con la trasnacional estadounidense Del Monte.
El portavoz de los trabajadores Etdiel Navarro dijo que "ya está libre" el tránsito por el puesto fronterizo de Paso Canoas, después de lograrse esta madrugada un acuerdo con el Gobierno panameño.
Según Navarro, el Gobierno accedió a que los obreros participen en las negociaciones con la empresa interesada en explotar las plantaciones en las que trabajan y a destituir a la interventora de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar), Nidia Medina, que los agrupa, reemplazada interinamente por José Morales.
Además, indicó, la Administración del presidente Martín Torrijos aceptó aportar 25 millones de dólares para financiar la fertilización, insecticidas contra la sigatoka negra, los pagos de los salarios atrasados y otras carencias de las plantaciones de la Coosemupar.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Olmedo Espino, aclaró, en declaraciones hoy a la prensa local, que ese fondo será analizado por una comisión mixta del Gobierno de Torrijos y del equipo del presidente electo de Panamá, Ricardo Martinelli, quien asumirá el puesto el 1 de julio próximo.
El portavoz de los obreros informó, también, que serán reintegrados 70 trabajadores que habían sido suspendidos.
Los sindicalistas, que a la vez son los propietarios de la cooperativa, subvencionada por el Estado, cortaron el paso por la frontera el pasado día 6 para exigir la aceptación de sus demandas, medida que causó pérdidas millonarias a transportistas de ambos lados de la frontera.
El acuerdo se logró en una reunión que dirigentes de los trabajadores mantuvieron durante varias horas, entre anoche y esta madrugada, con el ministro Espino, otros funcionarios del Gobierno y representantes de la trasnacional.
Coosemupar administra doce fincas en unas 3.000 hectáreas para la explotación del banano, que el Gobierno subsidia desde 2008, ante sus problemas financieros.
La producción y las exportaciones de la cooperativa se mantienen paralizadas desde hace seis meses y arrastran pérdidas por más de 20 millones de dólares, provocadas sobre todo por la plaga de sigatoka negra.
La cooperativa afronta además una deuda de más de 30 millones de dólares con acreedores como el Banco Nacional de Panamá y la Caja de Seguro Social, entre otros.