El presidente de la Comisión de Drogas de la Asamblea Nacional, Carlos Alvarado ha sido uno de los más duros críticos, pues a su parecer algunos bancos han descuidado la aplicación de mecanismo para conocer más a sus clientes y evitar así casos de lavado de dinero.
Alvarado cuestionó y puso en dudas a las entidades bancarias tras señalar que no es
casual que dos grandes capos de la droga (José Nelson Urrego y Pablo Rayo Montaño) hayan hecho inversiones multimillonarias, tengan cuentas bancarias y que eso haya pasado como si nada.
"En las operaciones bancarias pareciera que no surte efecto la política de conocer a sus clientes y las prácticas sospechosas de estos mal llamados inversionistas. Esto es corrupción, la impunidad pareciera que campea en el país", acotó Alvarado.
Muy seguro de lo que decía, Alvarado afirmó que definitivamente los bancos han bajado la guardia en este tema, por lo que consideró que se hace necesario de manera urgente modificar la Ley 42 del 2 de octubre de 2000 que establece medidas para el control de delitos de blanqueo de capitales.
El diputado de igual forma, criticó la existencia de un sin número de privilegios con la que cuentan ciertos inversionistas extranjeros quienes constituyen sociedades anónimas, abren cuentas bancarias millonarias y legalizan su estatus consiguiendo hasta cédulas de identidad personal panameña.
A pesar de la opinión de Alvarado, la procuradora de la Nación Ana Matilde Gómez señaló que Panamá tiene una excelente ley contra el blanqueo de capitales, por lo que enfatizó que lo que se requiere es implementar mejores controles.
En otras palabras, las universidades particulares ahora están armando sus paquetes de manera singular, para que el estudiante tenga la mejor opción y su perfil se distinga cuando busque acceso al campo de trabajo.
Cerca de seis centros de estudios superiores están en espera de aprobación para iniciar operaciones.