El presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, se mostró ayer en desacuerdo con la designación de los arnulfistas César Pereira Burgos y Guillermo Endara como magistrados de la Corte Suprema de Justicia, tras asegurar que esta iniciativa contribuiría a la politización de esa corporación de justicia.
Sin embargo, aclaró que en este momento la Bancada Popular no ha decidido si apoyará la designación de los arnulfistas, aunque consideró que la situación es lamentable porque con este tipo de actos se está dejando mal al país.
Agregó que incluso a nivel del Partido Arnulfista existen miembros que están en contra de la designación de Endara y Pereira Burgos.
Por otra parte, el presidente del Partido Liberal Nacional (PLN), Raúl Arango, dijo que en su colectivo político no hay en estos momentos un ambiente favorable para ratificar en la Asamblea las nominaciones de Endara y Pereira Burgos, porque "no creemos que se debe politizar la Corte.
Arango, quien será reemplazado durante seis meses en la presidencia del PLN por Viola de García, señaló que en la actualidad se hacen señalamientos en contra de la Corte, y que la designación de figuras políticas no contribuye a mejorar su imagen.
Luego de una reunión en la que participaron los miembros del Comité Político y los legisladores principales y suplentes del PLN, no se tomó una decisión definitiva sobre el tema, pero quedó claro que no hay un ambiente favorable para apoyar la designación, por ser dos figuras con reconocida trayectoria política.
Mientras el presidente del Partido Demócrata Cristiano, Rubén Arosemena, indicó que aunque Endara y Pereira Burgos cuentan con los suficientes méritos para ser magistrados, se observa que continúa la tendencia de politizar la Corte al momento de nombrar a sus miembros.
"Seguimos sentando el precedente de que la Corte es parte de la esfera de la influencia política de los presidentes, y no existe diferencia entre lo que Pérez Balladares planteó y lo que está planteando la presidenta Mireya Moscoso", destacó.