El Banco de Sangre del Hospital Santo Tomás -el nosocomio del pueblo- está en números rojos.
El hospital presenta un déficit de 20 mil unidades sanguíneas y para mantener una reserva adecuada se hace necesario que el 2% de la población panameña done.
Este porcentaje de la población representaría 64 mil unidades, lo que permitiría un normal funcionamiento del nosocomio.
El jefe del Programa "Sangre Segura" del Ministerio de Salud, Carlos Montero, afirmó que el problema es "grave", por ello apeló a la sensibilidad social.
Explicó que un paciente con lesiones severas por politraumatismo a causa de accidente automovilístico necesita de seis a ocho unidades de sangre, mientras que para las cirugías de corazón abierto, unos ocho donantes.
Ante esta necesidad se habilitaron los bancos de sangre de la Caja de Seguro Social (CSS), el Hospital del Niño, el Instituto Oncológico Nacional (ION), el Hospital San Fernando, el Hospital Punta Pacífica y el Hospital Santa Fe.
Urgencias.
En tanto, en el nuevo Cuarto de Urgencias del Complejo Hospitalario Metropolitano Arnulfo Arias Madrid, serán atendidos prioritariamente los casos de baleados, accidentes y traumatismo, confirmaron ayer las autoridades de la CSS tras realizar un recorrido por las instalaciones.
Esta nueva infraestructura, valorada en 4.2 millones balboas, serán entregadas a fin de año.
"Las atenciones serán categorizadas, dependiendo de la gravedad que tenga el paciente asegurado", advirtió Rubén López, director de Prestaciones Médicas de la CSS.
Estas medidas obedecen a que los asegurados utilizan de manera inadecuada el servicio de urgencias, de allí que estas instalaciones no dan abasto.
El año pasado, la Sala de Urgencias del Complejo atendió a 80 mil asegurados, de los cuales el 70% no eran considerados aptos para ser tramitados en este departamento.
Este año, la cifra se empieza a asemejar. En este primer semestre se han atendido 42 mil pacientes en urgencias, de los cuales sólo el 35% fueron considerados urgentes.
A este problema de congestionamiento se suma el incremento de la población asegurada en los últimos dos años, el cual asciende a unos 480 mil asegurados activos.
Aun cuando no mostraron cifras exactas del mal uso de los cuartos de urgencia, el director de Prestaciones Médicas de la CSS aseguró que las pérdidas son considerables.
Para este año el presupuesto del cuarto de urgencias del Complejo es de B/ 500 mil.
Comité de Pacientes se opone a filtro en la CSS
La creación de un filtro para la atención de los pacientes que intenten ingresar a la nueva Sala de Urgencias del Complejo, no es del todo aceptado por el Comité del Protección al paciente y familiares.
Según Roger Barés, presidente de este comité, “nadie está en el cuerpo de las personas que buscan una cura, para determinar si entran o no a Urgencias”.
“Sólo un médico especialista deberá tener esta decisión, no la funcionaria que registra”, destacó Barés.
Igualmente manifestó que en muchos cuartos de urgencia hay escasez de camillas y sillas de ruedas para atender a los pacientes asegurados.