Washington-. Once de los bancos más prominentes del mundo han acordado, por primera vez, adoptar normas universales para protegerse de la infiltración de dineros negros del narcotráfico y del "crimen organizado" que inundan los canales financieros con masivas sumas, cuyos orígenes son difíciles de detectar.
Los bancos, que incluyen los gigantescos Citibank y el Banco Santander, acordaron "unificar criterios" para indagar los antecedentes de clientes que mueven grandes sumas de dinero.
En una reunión en Zurich, Suiza, representantes de los bancos también se comprometieron a "agudizar las prácticas para identificar actividades poco comunes o sospechosas" y de intensificar la educación del personal bancario en estas materias, según criterios recomendados por Transparencia Internacional, una entidad no gubernamental con sede en Berlín.
El nuevo "código de conducta" es en gran medida el resultado de una extensa investigación del Financial Times sobre la conducta de los bancos internacionales que permitieron que el difunto dictador de Nigeria, Sani Abacha, y miembros de su familia sacaran 4,000 millones de dólares de su país a través de cuentas secretas en bancos de Suiza, Lichtenstein e Inglatera.
Los otros bancos que participaron en la reunión realizada en el Centro Wolfsberg cerca de Zurich son ABN Amro, Barclays Bank, Chase Manhattan Private Bank, Credit Suisse, Deutsche Bank, HSBC, J.P. Morgan y Societe Generales.
Los representantes de estas instituciones se comprometieron, entre otras cosas, a "esforzarse por aceptar únicamente clientes donde se puede determinar razonablemente que sus fortunas y fuentes de ingreso son legítimas".
En un comentario editorial el Financial Times señaló ayer: "Parecería sorprendente que 11 de los bancos más importantes del mundo consideren necesario declarar que se oponen al uso de sus facilidades para propósitos criminales. Sin embargo, una serie de escándalos han demostrado cómo políticos corruptos y otros criminales no han tenido ningún problema para blanquear sus ganancias a través del sistema bancario internacional".
Por su parte, Peter Eigen, presidente de Transparencia Internacional que siempre ha sostenido que los medios informativos son "el mejor instrumento" en la lucha contra la corrupción, sentenció que el código "hará más difícil para la gente corrupta depositar sus mal adquiridas ganancias en el sistema bancario mundial".
El Financial Times, tras meses de labor, publicó los resultados de su investigación el pasado 20 de octubre, revelando que por lo menos 300 millones de los 4,000 millones fueron a parar a cuentas secretas en bancos londinenses.
Sin embargo, mientras que las autoridades bancarias de Suiza y Lichtenstein demostraron una franca disposición de colaborar con la investigación, el Times afirma que el gobierno británico se negaba a cooperar con la investigación. El argumento de los británicos fue que mientras no exista ningún proceso criminal contra la familia Abacha no es apropiado revelar detalles de sus cuentas, resguardándose detrás de la práctica de confidencialidad bancaria.
Esta supuesta renuencia, según fuentes oficiales en Washington, ha puesto a las autoridades de Londres en peligro de recibir una advertencia tanto del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como del Grupo de Acción Financiera (GAFI), similar a la que fue emitida contra Panamá el pasado junio.
En días recientes, altos funcionarios estadounidenses han elogiado a la autoridades panameñas por haber adoptado nuevas leyes contra el blanqueo que dicen podría resultar en la remoción de la república ístmica de la lista de países "no colaboradores" en la lucha contra el lavado de dinero. A su vez, los mismos funcionarios se mostraron preocupados por la actitud de las autoridades británicas.
"Pueden haber sorpresas," expresó un alto funcionario cuando fue preguntado si pensaba que el GAFI pasaría por alto el papel de los bancos en Londres cuando se reúna en los próximos meses en Madrid, en una clara alusión a lo que promete ser un detallado examen de los alegatos del Financial Times.
Desde que fue publicado el informe del prestigioso periódico londinense, las autoridades británicas se han vuelto más receptivas a las representaciones del nuevo gobierno democrático de Nigeria que quiere impugnar las cuentas de Abacha, cuyos hijos están a punto de ser procesados por corrupción.