Los candidatos a la presidencia de EE.UU. John McCain y Barack Obama, intercambiaron anoche acusaciones de realizar campañas negativas de cara a las elecciones del 4 de noviembre durante su tercer y último debate electoral.
"Lamento los aspectos negativos de esta campaña. Algunos de ellos han sido inaceptables", señaló el senador por Arizona, McCain, ante su rival demócrata.
El candidato republicano se refirió especialmente a los ataques lanzados contra su compañera de fórmula, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin.
El aspirante demócrata rechazó esas acusaciones y contraatacó afirmando que "casi todos están convencidos de que es el senador McCain quien ha librado una campaña muy negativa".
Como en los dos anteriores debates, Obama saca a relucir la política económica de la Administración Bush y señala que esta ha empeorado la situación con respecto a hace ocho años. "Yo no soy el presidente Bush", se distancia McCain, que atacó al demócrata afirmando que votó "dos veces por aumentar los impuestos a personas que ganan 42 mil dólares al año".