El director del Servicio Nacional de Aduanas, Enrique Fanta, dijo ayer que las siete toneladas de cocaína pura, valoradas en 430 millones de dólares, decomisadas el domingo es la segunda mayor incautación del mundo.
El anterior decomiso fue hecho hace algunos años por el juez español Baltasar Garzón, y alcanzó a cerca de 30 toneladas de cocaína, indicó.
La droga fue exhibida ayer a la prensa en el puerto de Arica, 2.070 kilómetros al norte de Santiago, mientras se desembarcaba de la motonave de bandera panameña Nativa, cuya tripulación está presa.
Se trata del mayor decomiso de droga hecho en Chile. El anterior se efectuó en 1987 y correspondía a media tonelada.
Fanta descartó que la droga estuviera destinada al consumo interno de Chile porque, según las estadísticas, las siete toneladas corresponden a ocho años de consumo chileno.
Señaló que el destino de la droga eran, al parecer, puertos del Pacífico Sur. Fanta dijo que esperan la orden del juez correspondiente para quemar los numerosos paquetes, públicamente, a la brevedad.
La droga fue descubierta después de una minuciosa revisión de la motonave hecha por policías, personal de la armada y de aduanas. La búsqueda se había iniciado el sábado a causa de información de inteligencia proporcionada por la DEA, la agencia norteamericana antidrogas.
Las siete toneladas de cocaína con una pureza de un 95% fue encontrada en una de las grúas del puerto, agregó Fanta.
El operativo se inició en altamar, frente a las costas chilenas. Entre los 20 tripulantes detenidos hay colombianos, venezolanos, ucranianos y un par de alemanes.