El director de la Policía Nacional, Carlos Barés, aseguró ayer que sus unidades cumplieron con su deber de restablecer el orden público durante las manifestaciones realizadas el pasado jueves y que se hizo uso de la fuerza necesaria para evitar daños a terceros.
Barés dijo que la intervención de los policías el pasado jueves se limitó a mantener las vías de circulación vehicular abiertas y evitar situaciones que pudieran ocasionar peligro a los particulares que no participaban de las protestas.
Aseguró que en algunos puntos de la ciudad, como en Paitilla, hubo necesidad de realizar algunos arrestos, debido a que se produjeron daños a propiedades de particulares. Añadió que allí se rompieron las vidrieras de varios centros comerciales y se lanzaron piedras contra vehículos.
También detalló que los agentes del orden público fueron agredidos con bloques de concreto y varillas de hierro, resultando con lesiones por lo menos seis agentes, que debieron ser atendidos por personal especializado.
El jefe de la Policía consideró que toda persona tiene derecho a protestar, pero sin cerrar calles y ocasionar daños a la propiedad privada. Añadió que cumplirá con la orden emitida por la presidenta Mireya Moscoso, de no permitir desórdenes.
En tanto, ayer fue puesto a órdenes de la Fiscalía Auxiliar, el secretario de Defensa del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción, Saúl Méndez, quien fuera arrestado el pasado jueves en las inmediaciones del área de Paitilla.
El abogado Mauricio Salinas informó tener información extraoficial que a Méndez se le formularon delitos por atentar contra la seguridad colectiva, pero hasta la tarde de ayer no se le había permitido contactarlo.
Salinas explicó que otros detenidos durante los incidentes fueron puestos a órdenes de la Corregiduría de Betania y a otros los liberaron, pero aseguró no tener el informe completo de a quiénes se les formularon cargos y quiénes fueron liberados.