Unas 56 mujeres que integraron las llamadas "Brigadas Celestes" de San Miguelito, se atrincheraron en las oficinas de la Dirección de Aseo de este distrito, ubicadas en los Andes N° 2, en protesta por la decisión del alcalde Rubén Darío Campos de privatizar la recolección de basura sin que se tomara en cuenta su futuro. Las funcionarias explicaron que a pesar de los esfuerzos que han hecho, ayer no obtuvieron una respuesta concreta por parte de la primera autoridad del distrito.
Las integrantes de las cuadrillas femeninas de Aseo de San Miguelito reclaman que el alcalde Campos privatizó el servicio de recolección de desechos sin que se les haya comunicado lo que pasará con ellas. Calificaron al jefe de la comuna de "traidor" porque les había prometido que el servicio de la recolección de desperdicios no sería privatizado y mantendrían sus fuentes de empleo.
Las brigadistas reclaman que cuando se firmó el acuerdo de traspaso de la parte de la antigua DIMA, el alcalde también se comprometía a tomar en cuenta el futuro laboral de las brigadas celestes en caso de una privatización. Las trabajadoras de Aseo tienen asegurado sus pagos hasta el mes de diciembre, gracias a un subsidio que recibe el municipio por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pero les preocupa qué pasará a partir de ese periodo.
Hasta la fecha no han recibido ninguna información sobre la posibilidad de ser reasignadas en otras oficinas dentro del municipio, por lo cual adoptaron la decisión de tomarse las oficinas de la dirección de Aseo Ambiental en Los Andes, hasta que se presente al lugar la presidenta de la República, Mireya Moscoso o el ministro de Salud, Fernando Gracia. Por su parte, el director Regional de Salud de San Miguelito, Jorge Gamboa Arosemena, señaló que está dispuesto a contribuir para buscar una solución al problema, aunque cree que el alcalde busca una respuesta para ellas.
Reconoció que ayer se realizaron algunas acciones para tratar de hallar una salida a la situación, porque la intención del Ejecutivo es mantener las fuentes de ingresos de las brigadistas.