Detrás del Estadio Rommel Fernández se observa una gran cantidad de desperdicios.
La basura atrae a orates, quienes buscan restos de alimentos y se encargan de esparcirlos, quedando regados en la vía.
Además, abundan los insectos como mosquitos, ratas, y cucarachas. A los predios de este sitio acuden muchas personas a actividades deportivas o para hacer ejercicios.