En un recorrido hecho por Panamá América por varios vertederos del interior, observó que en los de Santiago y Chitré los desechos hospitalarios están al aire a libre y sin ningún tipo de advertencia para los pepenadores.
Bolsas rojas abiertas con algodones, gazas, guantes y jeringuillas están expuestas a ser tocadas también por los trabajadores, lo que podría poner en riesgo su salud.
Estos desechos hospitalarios, calificados como “peligrosos”, deben ser incinerados o enterrados en una fosa, para que no representen un foco de transmisión de enfermedades y de contaminación.
Belinda Acevedo, directora regional de Salud en la provincia de Los Santos, detalló que los desechos que generan los centros hospitalarios deben ser manejados cuidadosamente, ya que tienen un “alto grado de contaminación”.
Indicó que las agujas deben ser desechadas en envases con un espesor grueso.
Explicó que los algodones, gazas, guantes y espátulas de madera deben depositarse en bolsas rojas que deben ser de un material resistente.
Dijo que estos desechos no deben estar expuestos al aire libre, pues estos materiales han tenido contacto con pacientes portadores de alguna enfermedad señaló.
De acuerdo con Acevedo en los hospitales del interior existe el problema que no hay incineradores para este tipo de basura, por lo que es llevada al vertedero.
No obstante manifestó que los desechos de los hospitales y centros de salud de Los Santos son quemados con combustible y luego enterrados.