Tras la demolición de la casa del exgeneral Manuel Antonio Noriega por ser foco de criaderos de mosquito, su abogado Julio Berrío, dijo que el bien como propiedad del Estado debió haber sido cuidada y mantenida en buen estado.
El jurista aseguró que no se opone a la demolición toda vez que la casa esta en total abandono, pero insistió en que la misma está en litigio. Añadió que al "ex hombre fuerte de Panamá" y a su familia se le violaron sus derechos porque no se le notificó nada.
Aclaró que la casa no fue adquirida con fondos del Estado ni por actividades ilícitas sino con un préstamo que le hizo la Caja de Seguro Social a Noriega, quien posteriormente se la traspaso a su esposa (última propietaria) antes que fuera expropiada.
Además afirmó que la otra casa que esta al lado le pertenece a un exesposo de Sandra Noriega, hija del exdictador. "Esa propiedad fue comprada con dinero de una sociedad", añadió.
Hoy se reinició los trabajos de demolición de la casa del exgeneral ubicada en San Francisco.