La contralora general, Gioconda Torres de Bianchini, dijo que aún no sabe qué hará con los 19 funcionarios de altos cargos, entre ellos, directores de departamento, que envió de vacaciones por seis meses desde diciembre pasado.
Manifestó que su equipo de trabajo “evaluará” la forma en que estos funcionarios ejercieron sus responsabilidades.
“Los mandé de vacaciones porque tienen derecho; me imagino que deben estar en Cancún, pero cuando ellos regresen, mi equipo evaluará si ellos funcionan o no”, sentenció.
Asimismo, Torres negó que su nombramiento sea de tipo político, a pesar de que fue jefa de auditoría de la empresa Importadora Ricamar, propiedad del presidente Ricardo Martinelli.
“Como todo el mundo, pensaba que este era un puesto político y yo de política nada”, sostuvo la funcionaria en RPC Televisión, a la vez que dijo desconocer los nombres de los políticos.
Aseguró que trabajará con “transparencia y apego a las leyes”, ya que si se le propone algo al margen de la ley, aunque sea el Presidente, le responderá con una negativa.
Expresó que fiscalizará personalmente las contrataciones por las Villas Navideñas de la Alcaldía de Panamá, del Fondo de Inversión Social (FIS) y el Fondo de Equidad y Calidad para Educación (FECE).
Torres expresó que antes de que finalicen las auditorías se reunirá con sus auditores para analizar cada paso.