EL Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se mostró ayer satisfecho con el uso de los dineros asignados a Panamá para el mejoramiento integral de la educación nacional.
Marcelo Cabroll, representante educativo del BID para la región, precisó que esa entidad bancaria está satisfecha con el programa de ejecución de los dineros otorgados en calidad de préstamos, manejados por el Ministerio de Educación a través del Proyecto de Desarrollo Educativo(PRODE).
Cabroll destacó que si bien hasta la fecha sólo se ha logrado ejecutar un 25% de los dineros otorgados al MEDUC en calidad de préstamos, la situación es alentadora toda vez que se espera aumentar esta cifra al 38 % antes de finalizar el año, y al 50% en el 2003.
Reconoció que la demora en la ejecución de los dineros asignados al MEDUC es una situación normal, ya que los dos primeros años por lo general son utilizados para el desarrollo de actividades de preparación.
Empero destacó el alto directivo del BID que ha "habido buena voluntad y deseo de ejecutar por parte de las actuales autoridades educativas".
Admitió que el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso ha encarrilado de forma satisfactoria el uso de estos fondos a Través del Proyecto de Desarrollo Educativo(PRODE) toda vez que ha trabajado profundamente en las áreas de población sensible, particularmente en lo que respecta a la transformación curricular y formación de docentes.
Por su parte, Edgardo Pastor, director encargado del PRODE, manifestó que el BID ha facilitado el financiamiento para la construcción de 5 nuevas
escuelas: Premedia de la Chorrera, Francisco Beckman de Las Cumbres, Escuela Villa Caribe de Colón y la Escuela Francisco Miranda en Felipillo.
Destacó además Pastor que en lo que respecta a los aspectos más relevantes de la Ejecución del 2002 el PRODE ha desarrollado un programa de reparaciones menores con el cual se han beneficiado alrededor de 213 centros educativos de todo el país.
Precisó que el tema del embarazo precoz, es uno de los más graves problemas sociales que el país tiene, en el que se han llegado a detectar a niñas de 10 años embarazadas, ocasionados en la mayoría de los casos por jóvenes mayores de edad y adultos.
De acuerdo con Arias, según cifras del Hospital Santo Tomás del año pasado, uno de cada cinco niños que nació en ese centro hospitalario, era hijo de una adolescente, situación que conlleva diversos problemas para las niñas y adolescentes como la interrupción de sus estudios.
Las declaraciones de Arias se dieron durante el lanzamiento de la campaña para la Prevención del Embarazo en la Adolescencia, organizada por la Caja de Seguro Social.
Arias fue la proponente de la recién creada ley que buscaba que la CSS diera atención médica a aquellas menores adolescentes embarazadas.
El espíritu de la ley, sostuvo Arias, no es solamente brindarle a las niñas y a las adolescentes una atención durante el embarazo y el parto, sino también ayudar a prevenir esos embarazos y que la niña sepa que hay un momento de hacer uso de la sexualidad en una forma plena.
Para la legisladora, a las niñas y adolescentes hay que darles una perspectiva de que la vida sexual tiene su momento, que es buena, que es grata y que presenta mucha satisfacción a las personas que entran a ella con responsabilidad y con compromiso.
"Cuando ese inicio de las relaciones sexuales se hacen a destiempo hay repercusiones como la del embarazo precoz y hay un precio que se paga como las restricciones de tener más oportunidades en un futuro", destacó.