Esta reducción ha beneficiado al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), pues este problema ocasionaba grandes pérdidas, aseguró José Carías, director de Aguas Servidas de la gerencia técnica metropolitana de la institución.
La reducción del hurto, explica Carías, se debe fundamentalmente a que estas tapas se han ido cambiando por otras que no son tan fácil de sacar y llevarse.
"Tomamos esta decisión para tratar de evitar que se sigan perdiendo, porque cada tapa perdida representaba una fuga de recursos necesarios para atender otras prioridades en la institución", que no tiene los recursos suficientes para cumplir eficientemente con sus usuarios en todo el país.
Explica que cada tapa nueva de alcantarillado, que son las más pesadas, tiene un costo de cerca de B/. 100 y las livianas, que se usan para acueducto y que se encuentran generalmente en las aceras, un precio un poco menor.
Regularmente, la mayoría de las hurtadas eran las del sistema de alcantarillado porque están hechas con material de mayor valor, pues las de acueductos son de menor cuantía en el mercado.
Según la institución se perdían entre 150 y 200 por año, mientras que ha bajado entre 20 y 30.
Ahora las que sufren daños se reemplazan por un nuevo sistema.
Buscando una mayor seguridad y tratando de evitar este tipo de pérdidas, se ha realizado una variación en el tipo de tapas que se instalan en la ciudad, explicó el ingeniero Carías.
Actualmente se están poniendo argollas y tapas que tienen una especie de bisagra que no permite que ésta salga y sólo puede levantarse para abrirla, pues la tapa en sí queda pegada al aro que está adherido al concreto o asfalto.
En diferentes sectores de la ciudad se han instalado, especialmente en el área de las afueras, donde se presenta el mayor problema de hurto debido a que existe menor vigilancia y las calles son más oscuras, oportunidad que aprovechan las personas para hurtarlas.
Cuando esto ocurre lo que el IDAAN trata es de reemplazarla por el nuevo tipo, señaló el director de aguas servidas.
Agrega que los menesterosos son quienes cometen este ilícito, que no sólo causa pérdidas a la institución, sino graves daños a muchos vehículos y lesiones a gran cantidad de personas.
Los que se dedican a esta práctica, las venden como hierro o por encargo de alguna persona que necesite una, porque le resulta más barato comprarla de esta forma que adquirirlas en la fábrica.
Las nuevas tapas traen un mecanismo de amarre con el aro y si se las logran llevar, no van a funcionar en otro aro y es eso precisamente lo que ha disminuido el problema, informó Carías.
Para el diretor de Aguas Servidas es importante que la ciudadanía denuncie y evite que se produzcan estos actos.
El problema también se presenta en otras áreas como el distrito de Arraiján donde se reporta el hurto de tapas del sistema de alcantarillados.
Con las nuevas medidas adoptadas se ha reducido en cerca de un 75% el problema.
El hurto ha causado grandes pérdidas en la reparación de vehículos.