La instalación de los equipos de bloqueo de llamadas a celulares en los penales ha empezado a encontrar sus primeros escollos.
La debilidad fue reconocida por la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, quien expresó que se están empezando hacer los ajustes correspondientes, luego de que los equipos fueran blanco de actos vandálicos por parte de los detenidos en el centro penitenciario La Joya.
Un punto adicional a corregir es que el equipo interfiere con otras señales, es decir, que, además de bloquear la comunicación vía celular en los centros penitenciarios La Joya y La Joyita, afecta a las comunidades aledañas.
“El sistema requiere ajustes, estamos verificando el ámbito geográfico para cubrir el perímetro penitenciario que está en La Joya y La Joyita”, destacó.
La primera etapa de este programa fue patrocinada por el Programa de Ayuda Nacional, que invirtió 300 mil dólares en cada penal que abarca los de Changuinola, Las Tablas, La Chorrera y en el Centro de Rehabilitación Femenino.
Mientras, la segunda etapa, aplicada en las provincias de Panamá y Colón, tendrá un costo de 2 millones de dólares.