El diálogo por la Ley 30 estuvo a punto de romperse ayer, luego de que los indígenas de Bocas del Toro se levantaran de la mesa y amenazaran con no volver por diferencias con Juan Francisco Kiener, delegado del sector empresarial.
La sesión se tornó tensa, después que Andrés Becker, representante sindical de Bocas del Toro, solicitara que se incorporaran a la mesa otros tres gremios de la provincia, propuesta que fue objetada por Kiener.
Ante la postura del empresario, los sindicalistas bocatoreños se levantaron de la mesa, pero volvieron ante la promesa del viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, de analizar la petición.
El CoNATO y la CoNUSI apoyaron la decisión y advirtieron que son un equipo y si los bocatoreños se retiran, ellos también lo harán.
En tanto, Isabel Saint Malo, facilitadora del diálogo, informó que no será hasta el lunes cuando se tomará la decisión.