Un grupo de manifestantes de la provincia de Bocas del Toro advirtió ayer al Gobierno que le ponga atención a sus problemas sociales, para evitar fuertes olas de protestas callejeras, como ocurrieron en septiembre del 2000 y que dejaron pérdidas económicas considerables.
De igual forma, denunciaron que varios moradores de la provincia han sido desalojados de sus tierras por la construcción de proyectos turísticos, lo que ha dejado en el total desamparo a estas familias.
Los bocatoreños marcharon ayer hacia la Asamblea Legislativa y la Presidencia de la República, donde solicitaron que se atendieran sus peticiones.
De acuerdo con el dirigente de los manifestantes, Oldemar González, existe un grave problema de tenencia de tierras en la provincia, que ha traído como consecuencia persecuciones en contra de campesinos.
Indicó que comunidades enteras están siendo desalojadas por algunas empresas y por extranjeros para la construcción de centros turísticos.
Agregó que esto ha producido "algunos atropellos en contra de la población, con la anuencia de las autoridades".
González denunció también el incumplimiento de parte del Gobierno de los acuerdos pactados hace dos años, en cuanto a la construcción de una potabilizadora y de las mejoras en las condiciones sociales de la región.