Sofocar los incendios que se registran en edificios de grandes alturas se convirtió para el Cuerpo de Bomberos de Panamá en su mayor “prueba de fuego”.
La entidad solo dispone de carros con grúas que alcanzan los 90 pies de altura, pero la necesidad requiere disponer de vehículos que alcancen los 300 pies. La adquisición de este tipo de carros representaría cubrir un tercio de la altura global de los edificios que en Panamá alcanzan hasta los 300 metros.
Lo anterior lo dio a conocer el jefe del Cuerpo de Bomberos de Panamá, Pablo Tuñón, tras identificar que existe un registro marcado de incendios en edificios que deja al descubierto una serie de necesidades en la institución.
“Aunque se han hecho inversiones que superan los 30 millones de dólares en equipos de alta tecnología, camiones y equipo de protección, hace falta adquirir nuevas herramientas de acuerdo con la necesidad en la que nos encontramos”, expresó Tuñón.
Manifestó que la tarea a corto plazo está en la adquisición de al menos un vehículo de 300 pies valorado en 3 millones de dólares, espuma de alta expansión para los incendios en sótanos y ajustes en los salarios del personal.
La oferta laboral en el país trajo consecuencias negativas para los bomberos. “Cada vez son menos los interesados en participar del equipo, porque los salarios no se ajustan a la realidad”, concluyó.