GERARDO Beca y Miguel Ortiz, dos bomberos de la Guardia Permanente llegaron temprano, como es su rutina, al Cuartel Ricardo Arango para relevar al grupo saliente de compañeros, sin que les pasara por la mente que a las 7: 25 a.m. sonaría la alarma de un incendio en Santa Ana.
No lo pensaron dos veces y salieron con su equipo a sofocar el siniestro, junto a todo el grupo de bomberos que iba entrando a su turno y con los que estaban por salir, ya un poco cansados.
Cascos, guantes, botas, capotes y sus equipos de aire comprimido para usar en el siniestro es parte de la indumentaria de los 58 bomberos permanentes y voluntarios que salieron del cuartel.
El bombero Beca, de 27 años, aseguró que como siempre, nunca saben el tipo de siniestro al que se enfrentarían.
Esta vez tendrían los dos camisas rojas que sofocar el fuego iniciado en el supermercado Ideal, propiedad de Yamilet Wong, ubicado entre calle H y calle 17 Santa Ana, a un costado de la Policlínica de la Caja de Seguro Social.
El fuego se propagó hasta un depósito ubicado en el edificio 14-43, donde había tanques de gas y material tóxico.
Había baja presión de agua, los hidrantes estaban dañados, por lo que tuvieron que utilizar tres carros tanqueros para que los abasteciera de agua.
El área estaba incandescente y el incendio se estaba propagando, mientras Beca y Ortiz, este último con cuatro años de experiencia como bombero, contaron cómo ingresaron a esta área confinada para ubicar el foco del incendio.
Obviamente, Ortiz admitió que hay temor en que las estructuras colapsen .
Sólo 25 minutos les permite el tanque de oxígeno permanecer con aire artificial, en un lugar oscuro como al que se enfrentaron ayer .
También había mucho material plástico, y el humo era bastante tóxico.
A Ortiz le tocó evacuar a tres asiáticos del lugar, quienes fueron llevados para atención médica.
Pero la adrenalina llega en estos casos. "Da miedo, es parte del trabajo, uno se llena de valor porque tú sabes el trabajo", admitió Beca.
Mientras que Ortiz ratificó que "cuando estás adentro no sabes si vas a regresar, sólo uno se encomienda a Dios".
"Hay que hacer el trabajo, sea como sea", aseguraron los dos miembros del CBP.
Señalaron que muchos de sus compañeros requieren nuevos equipos, ya que algunos no cuentan con guantes y otros tienen rotas sus botas, así ingresaron en cumplimiento del deber.
Beca y Ortiz pasaron tres horas en el lugar, ingresaron tres veces al edificio que estaba lleno de humo y salieron muy agotados. Este fuego, como los otros a los que se enfrentan los bomberos, a veces no es grato, ya que mucha gente pobre ha perdido sus hogares, comentaron . Ahora le corresponde a la Oficina de Seguridad determinar cuál fue la causa del siniestro.
Bomberos tuvieron día de intensa adrenalina
Cuando llegaron al fuego en Santa Ana, todos los hidrantes estaban dañados, por lo que usaron tres carros tanqueros.