En el Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP) hay un fuego que no se apaga.
El pasado domingo, 20 unidades de la Banda de Música avisaron huelga y pésimos salarios.
Sin embargo, en menos de 24 horas, la guardia permanente alerta de que oficiales controlan negocios de venta de licor en los cuarteles.
La denuncia del cabo Gabriel Gómez le costó el puesto, pues el comandandante primer jefe del CBP, Cecilio Lasso, lo destituyó por no avisar al cuerpo bomberil de su acción.
La razón: "falta de disciplina". Esa decisión se tomó luego de más de cinco horas reunidos en la comandancia a puertas cerradas.
No obstante, el comandante Lasso justificó la venta de sodas, comidas y cervezas para recoger fondos de autogestión.
Quiso dejar claro que los cuarteles no son cantinas, pero sí hay neveras donde guardan y beben las cervecitas. La Zona 1 de los Bomberos tiene 14 cuarteles, son 325 guardias permanentes y 1,100 voluntarios.