El legendario guerrillero nicaragüense, Tomás Borges, considera que el conflicto entre Ecuador y Colombia aún no ha concluido, debido a la ingerencia de los Estados Unidos.
Su escepticismo radica en la política del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y el problema de la guerra, el cual a su juicio no termina.
Borges, quien fue combatiente sandinista, considera que la solución al conflicto interno entre el grupo guerrillero de las FARC y el gobierno colombiano, es la búsqueda de la paz.
Al mismo tiempo agradeció a Panamá ser el interlocutor en su conflicto al romper relaciones Nicaragua con Colombia.
Dijo no confiar en (Álvaro) Uribe, en torno a la situación surgida por el litigio de la Isla de San Andrés.
El nicaragüense participó como invitado en la elección del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Democrático.