Tras ocho meses de haberse implementado el nuevo sistema de transporte metrobús, los miles de usuarios aún no disponen de infraestructuras adecuadas para guarecerse de la lluvia y el sol.
El ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, reconoció el problema y garantizó -el 19 de julio pasado- que los trabajos de instalación se iniciarían en octubre próximo, una vez el Estado cerrara la extensión del contrato con la empresa Equipamientos Urbanos de Panamá (EUPAN).
Para entonces, Papadimitriu admitió que el contrato se encontraba en un “limbo jurídico”, porque se mantenía vigente entre la compañía y el Municipio capital.
“Mientras no se haga el traspaso del contrato al Ministerio de Obras Públicas, el proyecto no podrá avanzar”, aseguró.
Transcurrido más de un mes de este anuncio, los resultados saltan a la vista. El Municipio de Panamá no ha hecho el traspaso solicitado y los usuarios siguen sin las infraestructuras adecuadas.
Papadimitriu se defendió al señalar que el proyecto no avanza porque en el Municipio consideran que la petición es ilegal.
No obstante, el alcalde Bosco Ricardo Vallarino anunció ayer, a través de un comunicado, que su despacho y el Consejo Municipal “están considerando” la solicitud hecha por el ministro de la Presidencia de agilizar el acuerdo municipal que permita ceder algunos de los derechos del contrato que administra el Municipio de Panamá con la empresa EUPAN, al Ministerio de Obras Públicas.
La máxima autoridad del distrito de Panamá informó que una comisión designada por la Alcaldía, ediles del Consejo Municipal y de la Secretaría de Metas de la Presidencia, mantienen reuniones en las que se evalúan los nuevos términos del contrato, entre ellos, mantener los beneficios económicos que recibe el Municipio de Panamá.
“Este y otros aspectos dentro de dicho contrato siguen en evaluación para presentarlos a través de un proyecto de Acuerdo Municipal y que debe ser debatido por el pleno del Consejo Municipal”, manifestó.
Entre tanto, el presidente del Concejo, Carlos Pérez Herrera, denunció que se trata de una presión de Papadimitriu para que el Municipio de Panamá ceda derechos adquiridos con la empresa y que afectan las arcas municipales.