Clientes de un bar de calle K, en Santa Ana, fueron testigos de un extraño enfrentamiento. Y es que Doris Arias Asprilla, de 33 años, fue sorprendida por un botellazo en la cabeza que le propinó Miguel Hurtado, de 32. Momentos antes habían protagonizado una intensa discusión.
Lo irónico del asunto es que esta herida lejos de desestabilizar a la mujer, la enfureció, por lo que sacó un arma blanca y se la incrustó en el brazo a Hurtado. Ambos fueron conducidos al Hospital Santo Tomás, y están fuera de peligro.
Se desconoce si los implicados son pareja.