Con la presencia de políticos de todas las corrientes del país, se tributó ayer el último adiós al veterano político liberal, Joaquín Fernando Franco, en el Santuario Nacional.
Al sepelio, además de familiares, acudieron, el secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Martín Torrijos; el ex candidato presidencial, Alberto Vallarino, altos funcionarios del Gobierno, así como políticos oficialistas y de oposición.
Martín Torrijos señaló sobre Franco que "muere un gran panameño, un hombre que ha dejado una huella en la historia y la política de nuestro país".
Agregó que Franco era un punto de referencia en la vida de todo político y que él en lo personal lo considera como un dirigente que puso al país por encima de los intereses personales.
El ex presidente Guillermo Endara expresó que Franco era un "político exitoso", que tenía vocación de servicio hacia la patria.
En tanto, el ex liberal y ahora magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Cigarruista manifestó que el "país perdió al mejor estratega político conque contaba la República, porque era un hombre muy inteligente y sagaz".
Agregó que a pesar de que tuvo diferencias con Franco casi al final de la carrera política de éste, porque el veterano político se equivocó "como se equivocan los hombres", lo considera uno de sus maestros, junto al también difunto Arnulfo Escalona y a Julio Harris.
Mientras que el ex presidente del Partido Liberal Nacional, Raúl Arango afirmó que murió un "extraordinario hombre" y que la desaparición física de Franco unirá más a las diferentes corrientes liberales del país.