LAS aguas de los ríos comenzaron a bajar en varios poblados azotados por el temporal, dejando ver la magnitud de los daños, y las secuela contra los afectados entre los que podemos mencionar brotes de fiebre, diarrea y conjuntivis.
El Ministerio de Salud a través del Sistema de Salud para Emergencia y Desastres (SISED) reportó brotes de diarrea, gripe, conjuntivitis, derrame de letrinas y falta de agua en las comunidades afectadas en Coclé y en Colón.
En la comunidad de San Lucas en Donoso, provincia de Colón un total de 90 niños presentan cuadro de diarrea. También el equipo médico ha detectado enfermedades de tipo respiratorias, como asma entre infantes y adultos.
Mientras que las familias comenzaron a enterrar a las víctimas de la tragedia en el Vallecito y Cirí de los sotos en Capira, donde se registraron cuatro muertos.
La personera de Capira, Eleana Colley Gardellini, no había podido llegar hasta los lugares donde se registraron víctimas, debido al mal tiempo, mientras que el secretario general del MINSA, Luis Francisco Sucre, recomendó a los pobladores a que procedieran a enterrar a los muertos para evitar epidemias.
La cantidad de víctimas se mantiene en nueve y se reporta al guardaparques de la ANAM, Francisco Dixon como desaparecido en Cuango en la Costa Arriba de Colón.
En Colón en la Costa Abajo siguen incomunicados varios poblados tras la caída del puente sobre el río Indio.
En el Norte de Coclé se reportan 10 comunidades incomunicadas por los derrumbes de tierra que obstruyen los caminos.
El mejoramiento parcial del estado del tiempo permitió que aviones y helicópteros realizaran los primeros vuelos, principalmente a las comunidades apartadas de Capira y de Coclé.
Desde la Gobernación de Coclé se despacharon 1, 500 bolsas de comida para los damnificados de esa provincia.
Brote de diarrea y gripe tras inundaciones
El gobierno de Estados Unidos donó B/.50 mil a Panamá como ayuda humanitaria para los afectados por la tragedia.