Y es la falta de documentos de propiedad del "cementerio de carros defectuosos" que reposan en las diferentes instituciones del Estado, lo que impide a la Contraloría General de la República (CGR) deshacerse de estos vehículos, los que se convierten en criaderos potenciales del mosquito aedes Aegypti.
Oris Flores, jefa del departamento de Placas y Seguros Vehiculares del Estado de la CGR, señaló que la mayoría de las entidades públicas no cuentan con los documentos.
Esta información fue corroborada recientemente por Panamá América durante un recorrido por varios puntos de la metrópoli.
Además, se pudo conocer por la Contraloría, que el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) tiene 22 autos en proceso de descarte, la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB), 10 y el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU), siete.
La Ley No. 56 de 1995 señala que sin los papeles no se pueden hacer los descartes ni los avalúos correspondientes de los carros abandonados y chatarras del Estado
En este sentido, existe un proyecto de ley que propone realizar cambios para mejorar la contratación pública y así agilizar los trámites para deshacerse de los vehículos abandonados.
Se pretende mediante un acta descifrar las generales del vehículo para proceder a eliminar las chatarras de las instituciones públicas, aunque esto no lo incluya la ley.
Flores dijo que con este acuerdo entre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Contraloría y la entidad involucrada, se podría proceder a vender, permutar o donar la chatarra.
De acuerdo a informaciones, cada tonelada es comercializada en el mercado a unos 90 dólares y los compradores la envían principalmente a países en pleno desarrollo como China e India.
El aedes Aegypti es la principal amenaza de estas chatarras que se convierten en potencial criadero.
Actualmente los índices de dengue más altos se encuentran en la provincia de Bocas del Toro y el distrito de San Miguelito, le sigue la Región Metropolitana y Panamá Oeste, con cifras que alcanzan los 1.7 a 2.8 de infestación.
Es por ello, que el departamento de Control de Vectores del Ministerio de Salud se mantiene alerta.
Se conoce como chatarra "todo equipo, mobiliario, artefacto, vehículo y demás que ya no esté en óptimas condiciones y que es descartado por el Estado".
La última licitación pública de chatarra se declaró nula. El próximo evento público se realizará en los próximos seis meses.