Las 30 familias damnificadas como consecuencia del fuego que consumió un edificio ubicado en Calle 11 de San Felipe, han sido alojadas temporalmente en una antigua discoteca de la Avenida Central, cuyo propietario ha cedido sus instalaciones para ese fin, informó el representante del corregimiento, Mario Kennedy. Añadió que posteriormente serán reubicadas 14 familias en la casa 10-20 (frente a la Boyacá en San Felipe) y luego en condominios del Ministerio de Vivienda (MIVI).
Las familias que por ahora no califiquen para la compra de una vivienda, volverán al edificio una vez que se hayan hecho las labores de limpieza y reparación por parte de la Junta Comunal. Ese edificio se quemó por segunda vez. Las 30 familias que lo habitaban perdieron todos sus enseres, y la historia se repitió en espiral.
El núcleo familiar, otrora unido, ha tenido que dividirse. Los niños más pequeños están ahora con abuelas, tíos y vecinos de otros edificios. Los más grandes, hombres y mujeres están alojados en la antigua discoteca, que cuenta con baño y aire acondicionado.
Los estudiantes han perdido sus útiles escolares, uniformes, zapatos y medias. Por lo pronto, la directora de la Escuela Estados Unidos, donde estudia la mayoría, ha permitido que asistan en ropa particular, al tiempo que se comprometió a dotarlos con los útiles prioritarios.
Gerardo Algandona, uno de los damnificados y padre de unos gemelos de 6 años, que ahora están alojados donde la abuela, dio a conocer que ayer recibieron colchones, estufas, tanques de gas y bolsas con comidas por parte del legislador Sergio Gálvez, a un costo de 10 mil balboas de su pecunio personal.
Un fósforo en un colchón parece haber sido la causa del fuego, según otra damnificada: Sugeil Salcedo. También lo perdió todo, una vez más. Se mudó por lo pronto a vivir con su madre. Explicó que el Ministerio de Vivienda ha clasificado a las familias, según sus recursos económicos. Muchas de ellas no tienen capacidad de pago por lo reducido de sus ingresos.
Los afectados manifestaron su temor de que los reubiquen en el mismo edificio, que por ser de mampostería, no se consumió en su totalidad. Según Fernando Bolívar, vocero de los damnificados, después del fuego puede haber emanaciones de gases tóxicos. Mario Kennedy sostiene que la reubicación en el mismo edificio se hará dentro de un mes aproximadamente y en ese tiempo, ya no habrá ningún tipo de emanaciones.
Por su parte, la Fundación San Felipe hace un llamado a la ciudadanía para que aporte ropa en buen estado, uniformes de escuelas públicas, zapatos, ropa interior, enseres del hogar, toallas, sábanas y almohadas, además de comida enlatada. Esas donaciones serán recibidas de 9:00 a.m. a 4:30 p.m. en las instalaciones de la fundación, ubicadas en Calle 4ta. de San Felipe.